Venezuela: 15 días después del terremoto. Agua, higiene y protección: las prioridades que siguen marcando nuestra respuesta ante el terremoto
Más de 10.000 personas han sido atendidas por equipos de Acción contra el Hambre que continúan identificando y respondiendo a necesidades urgentes en los espacios donde la población permanece desplazada
"Las labores de búsqueda y rescate están dando paso a una nueva etapa, pero las necesidades siguen siendo enormes". Así resumen la situación nuestros equipos desplegados en los estados más afectados por los terremotos que el pasado 24 de junio sacudieron el centro-norte de Venezuela. Quince días después de la emergencia, miles de personas continúan viviendo en refugios temporales o asentamientos espontáneos mientras intentan reconstruir sus vidas.
Sobre el terreno, los equipos de Acción contra el Hambre han constatado que una de las principales preocupaciones es el acceso a agua potable y a condiciones adecuadas de higiene de las personas desplazadas. Aunque las autoridades han habilitado campamentos temporales para acoger a la población desplazada, muchos de estos espacios continúan enfrentando limitaciones para acceder a instalaciones sanitarias, duchas, puntos de lavado y gestión de residuos.
La situación es especialmente compleja en La Guaira, la zona más afectada por el terremoto. En lugares como Playa Verde, Playa Grande, Catia La Mar o Caraballeda, numerosas familias continúan alojadas en espacios colectivos o al aire libre. Allí, además del acceso a agua y saneamiento, los equipos identifican necesidades recurrentes de artículos de higiene familiar y menstrual, pañales para bebés y personas mayores.
"La emergencia se produce en un contexto donde muchas familias ya tenían dificultades para acceder a servicios esenciales, por lo que además de responder a las necesidades más inmediatas, es fundamental garantizar que las personas desplazadas puedan acceder a agua segura, condiciones dignas de alojamiento y servicios básicos de protección y salud”, explican nuestros equipos.
Mas de 10.000 personas atendidas desde el inicio de la emergencia
Hasta el momento, la organización ha distribuido kits de higiene familiar y menstrual, agua potable, pañales e insumos de limpieza a más de 10.000 personas afectadas por el terremoto.
Entre los artículos incluidos en los kits de higiene menstrual hay un elemento que suele llamar la atención: un silbato. "Muchas mujeres nos preguntan para qué sirve", explica nuestra compañera Crisberth Méndez del equipo de Acción contra el Hambre en Venezuela. "Es una herramienta de protección muy sencilla que puede utilizarse para alertar o pedir ayuda ante una situación de violencia, inseguridad o cualquier otra situación de riesgo". La inclusión de este tipo de elementos responde a la necesidad de reforzar la protección de mujeres y niñas en contextos de desplazamiento y alojamiento temporal, donde los riesgos suelen aumentar tras una emergencia.
Nuestra respuesta también incluye apoyo a la gestión segura de residuos, una intervención fundamental para prevenir riesgos sanitarios en espacios con una alta concentración de población desplazada. Solo en La Guaira, hemos apoyado la recolección y disposición segura de más de 78 metros cúbicos de residuos sólidos.
Además, los equipos han puesto en marcha actividades de apoyo psicosocial, proporcionando primeros auxilios psicológicos y sesiones grupales para personas afectadas por la emergencia. “Muchas familias siguen afrontando incertidumbre, estrés y condiciones de vida muy difíciles", nos cuentan los equipos desde La Guaira, “Por eso es fundamental el apoyo psicosocial para personas que han perdido familiares, viviendas o medios de vida. “
Preparando la siguiente fase de la respuesta
A medida que la emergencia evoluciona, Acción contra el Hambre prepara nuevas intervenciones centradas en el fortalecimiento de los servicios de agua, saneamiento e higiene, salud mental y apoyo psicosocial, así como acciones específicas para proteger la lactancia materna y mejorar la alimentación de lactantes y niños pequeños en los espacios de acogida temporal.
La organización mantiene sus equipos desplegados sobre el terreno y continúa trabajando junto a autoridades, organizaciones humanitarias y agencias internacionales para dar respuesta a unas necesidades que, según las previsiones, podrían mantenerse durante los próximos meses mientras avanzan las tareas de recuperación y reconstrucción.